martes, 10 de septiembre de 2013

Pino albar

Podríamos considerar al género Pinus como el género de bonsai por excelencia, ya que cualquier persona no aficionada o principiante se imagina un pino cuando hablamos de bonsai.

Más allá de esto, sin duda, este es uno de los géneros más conocidos, empleados y apreciados por los aficionados y maestros al bonsai debido a su belleza, longevidad y por ser perennifolio, lo que nos permite disfrutar del color verde de su copa durante todo el año y durante toda una vida.

El género Pinus pertenece a la familia de lasPináceas  y está compuesto por unas 80 especies, la mayoría en el hemisferio norte.

En esta ocasión nos vamos a centrar exclusivamente en el pino albar (Pinus sylvestris L), por ser una de las especies de pino más adecuadas para cultivo como bonsai en Europa.  (En sucesivos números de Infobonsai tendremos ocasión de hablar de otras especies de este género).

Linneo le denominó silvestre (sylvestris) por un pino que crecía de forma natural en su país.
Se extiende desde Asia hasta España y el círculo polar, lo que ha provocado la existencia de una gran cantidad de variedades en función de la zona geográfica.

Como ya hemos dicho, el pino albar es un árbol perennifolio, de corteza con escamas de color gris pardusco en la base y láminas, que se desprenden, de color pardo rojizo o anaranjado en la parte superior del tronco.

Sus hojas, denominadas acículas, son rígidas y de color verde azulado, de un tamaño de 3 a 10 cm. y que nacen agrupadas de dos en dos. Florece a mediados/finales de la primavera y sus piñasmaduran durante el otoño del año siguiente.

El tronco, ramas y hojas posee unas glándulas que producen resina, una sustancia viscosa y muy aromática que sirve para cicatrizar las heridas, cerrando el paso a la pérdida de savia o a la entrada de enfermedades (hongos, virus, etc.)

Su hábitat natural son las montañas, soportando las heladas y cualquier tipo de suelo, pero con un cierto grado de humedad, ya que no aguanta bien la sequía. Puede alcanzar más de 35 metros de altura.

Situación

Debe cultivarse en el exterior a pleno sol durante todo el año, controlando adecuadamente el riego, ya que así conseguiremos un crecimiento sano, con una ramificación mucho mayor y frondosa. No tolera la semisombra y mucho menos la sombra.

Necesita sentir el paso del frío invernal y permitir que la primavera le provoque el despertar de las yemas en reposo. Si lo protegemos del frío y el la temperatura es demasiado suave  o templada puede brotar antes de tiempo, lo que le debilitará. La situación exterior durante todo el año, además de garantizar su correcto cultivo, nos ayudará a reducir el tamaño de sus hojas.

Una vez encontrado su emplazamiento más adecuado, no conviene moverlo de sitio porque se resiente con los traslados, sobre todo si son frecuentes.

Riego y abono

En general, los pinos viven en suelos pobres y secos. Aparentemente, esto podría hacernos suponer que necesitan poca agua, pero hay que tener en cuenta que éstos tienen raíces muy profundas que pueden alcanzar capas de tierra muy ricas en agua. Es decir, aunque los pinos vivan en terrenos secos, esto no significa que no necesiten agua y, por tanto, por el hecho de quenuestro bonsai sea un pino no debemos descuidar su riego. De vez en cuando puede dejarse secar bien la tierra, pero no de forma habitual.

Los riegos deben ser cada vez que se seque la superficie de la tierra, haciéndolo a fondo, es decir, hasta que salga abundante agua por los agujeros de drenaje, evitando tanto el encharcamiento permanente de la tierra, para evitar un exceso de humedad que pudra sus raíces, como dejar totalmente seca la tierra. Prefiere los suelos muy bien drenados.

Conviene utilizar una regadera con agujeros lo más finos posible para que el agua penetre mejor en la tierra y lo haga con suavidad. (comprar regadera)

No hay que pulverizar las hojas ni mantener ambientes excesivamente húmedos de forma artificial porque correremos el riesgo de que aparezcan hongos.

Abonar con frecuencia con un abono orgánico de calidad, especialmente durante la época de crecimiento vigoroso, es decir, en primavera y también durante el otoño. Durante el invierno y la época más calurosa del verano debe reducirse la cantidad de abono porque son épocas con escaso o nulo crecimiento. (comprar abono orgánico)

Podemos ayudar a reducir el tamaño de las hojas, además de con una buena exposición exterior a pleno sol con el suministro de abonos más ricos en fósforo (P) y potasio (K) que en nitrógeno (N) para no fomentar el desarrollo de sus hojas, además así fomentamos la fructificación.

Trasplante

Durante el comienzo de la primavera, cada 3 ó 5 años, justo un poco antes de que comience la brotación del año, cuando los brotes están hinchados. También puede trasplantarse durante el verano, justo en el momento quedetiene su crecimiento y el movimiento de savia se ha ralentizado.

Durante el trasplante conviene sanear bien cualquier parte de raíces podridas y podar las ramas no deseadas para reducir su copa. Si la poda de raíces es muy grande, convendría quitar hojas en la misma proporción que las raíces eliminadas. En caso de duda sobre la cantidad de raíces que tienes que podar, un truco seguro para no dañar el árbol es dejar 1/3 más volumen de raíces que de parte aérea (copa), aunque siempre es preferible preguntar a un experto, a otro aficionado o simplemente no podar ninguna raíz hasta que no estés seguro. Evita que se sequen las raíces en contacto con el aire durante el tiempo que dure el trasplante.

No es obligatorio, pero si utilizamos hormonas de enraizamiento con fungicida facilitaremos el éxito del trasplante al estimular el desarrollo de las raíces. Debes ser lo más rápido posible durante el trasplante y evitar que las raíces se sequen por estar demasiado tiempo en contacto con el aire.

Una buena mezcla de sustrato para un Pinus sylvestris podría ser una mezcla de tierra con un 50% de arena de grano grueso o material equivalente (tierra volcánica, etc.), 40% de mantillo y 10% de turba, o cualquiera de las mezclas preparadas que podemos encontrar en las tiendas especializadas, como por ejemplo, la bidama. En todo caso, tiene que ser una mezcla con un excelente drenaje.

No hay que olvidar que la tierra utilizada debe ser siempre nueva y limpia y nunca reutilizada de otros cultivos para así evitar contaminaciones (hongos, enfermedades, plagas, etc.) que hubieran podido afectar a otros árboles.

Macetas ovaladas o rectangulares sin esmaltar pueden ser una decisión acertada. 


Poda

La época más adecuada para la poda de ramas es durante la primavera y ésta se debe realizar acortando de 1/3 a 2/3 la longitud de la rama. (comprar tijeras)

Si pinzamos cada 2 años, conseguiremos ejemplares compactos y hojas más pequeñas. También podremos eliminar todos los brotes nuevos de la primavera en los ejemplares sanos, con objeto de conservar su estilo.

Las acículas del tronco o ramas de años anteriores o viejas y que no nos sirven deben eliminarse tirando de ellas con la mano hasta arrancarlas, aunque hay que hacerlo con prudencia en los árboles jóvenes para no debilitarlos en exceso ya que les disminuimos su capacidad de realizar la fotosíntesis y por tanto su capacidad de desarrollo.

La forma de emplear la poda como técnica de modelado es dejar crecer las ramas y podar en función de la dirección deseada. Debes fijarte en la dirección que te interesa para la nueva rama (izquierda o derecha) y eliminar el brote no deseado. Esta técnica te permitirá un aumento de la ramificación en la dirección elegida.

Los pinos suelen modelarse en los estilos: moyogui o recto informalchokkan o recto formalshakan o inclinadobunjin o literatikengai o cascada, o yose-ue o bosque, aunque todo depende de tu imaginación y gustos.

Conviene eliminar las hojas marchitas para evitar la aparición de hongos y las ramas no deseadas o secas pueden eliminarse en cualquier momento.

Nunca hay que podar drásticamente, si el árbol no está sano y vigoroso.

Además de podar para modelar, hay que podar para conseguir una estructura que permita la llegada de la luz a todas las ramas y las todas hojas puedan realizar la fotosíntesis.

En general, debemos quitar:
  •  todos los brotes de la base del tronco,
  •  las ramas que se cruzan,
  •  las ramas opuestas,
  • las ramas que crecen muy verticales o que lo hacen hacia el interior del tronco.


Hay que tener cuidado de no podar drásticamente las raíces durante el trasplante, podando sólo las raíces más gruesas y dejando las más finas. También haque aprovechar a podar las ramas no deseadasEn caso de duda sobre la cantidad de raíces que tienes que podar, un truco seguro para no dañar el árbol es dejar 1/3 más volumen de raíces que de parte aérea (copa), aunque siempre es preferible preguntar a un experto, a otro aficionado o simplemente no podar ninguna raíz hasta que no estés seguro.

Las podas fuertes de raíces deben realizarse en el momento de los primeros trasplantes, con una poda equivalente de ramas.

Entre la poda de ramas y el trasplante (o viceversa) debería existir un intervalo mínimo de tiempo para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez, por ejemplo, 3 semanas.



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